A ver, a ver ¿por dónde comenzamos?
Pues el viernes tuve la oportunidad de ver el corto “Caracas ciudad de despedidas” luego de la insistencia de mis amigos y la alta publicidad negativa que corría en las redes sociales.
Primeramente debo felicitar a las personas que desarrollaron el corto, considero que la edición, las tomas y la música usada son buenas pero más que eso por la valentía de hacer público un material como ese.
El tema usado es una realidad en Venezuela y se presta para ese corto y mucho más, es una lástima que un tema tan importante para los venezolanos sea tratado con tan poca seriedad. Y yo lo considero importante porque los que vivimos en Venezuela llevamos un período de tiempo estancados donde la palabra desarrollo está olvidada en algún cajón de algún cuarto oscuro, encerrada con llave en el fondo de un sótano y digo olvidada por un voto de confianza a aquellos que dirigen el país aunque mi sentir y el de muchos, es que está ahí a propósito.
Los venezolanos que se van de aquí al igual que los inmigrantes de cualquier parte del mundo lo hacen apostando por una oportunidad a una vida mejor que la que TU PROPIO PAÍS te puede dar. Mis abuelos, todos inmigrantes españoles se partieron la vida para tener algo, para darle una educación digna a mis padres y mis tías e irónicamente luego de muchos años en Venezuela la vida les hizo tomar la decisión de ser inmigrantes nuevamente y en la mayoría de los casos a su propio país, dejando atrás sus recuerdos, sus vidas enteras y el amor por una patria que les dio lo más preciado para ellos, ver hacer realidad sus sueños de tener una familia y que el riesgo de perder esa familia en Venezuela era demasiado grande.
La cantidad de problemas que tiene nuestro país hoy por hoy es un listado extenso y los organismos y entes encargados de solucionarlos no hacen lo mejor para disminuirlos, pero esto no es un post político, no quiero herir susceptibilidades de nadie. Estos problemas traen como consecuencia que las personas que tienen una oportunidad por más mínima que sea de migrar lo hagan. Ese instinto Darwiniano donde el más apto sobrevive es el que nos impulsa a salir adelante y seguir arriesgando por nuestros sueños. Pero como en toda historia siempre hay alguien mal parado y esta vez le toco al país. La gente capacitada y económicamente pudiente que serían los encargados de crear, producir e invertir en el país se han ido en estos años y los que quedan no son suficientes y el trabajo será cuesta arriba.
Quizás sea un pensamiento egoísta el decir primero yo y después mi país, pero si no te quieres tu mismo y estas bien tu mismo no podrás querer a nadie más ni tampoco a tu país. Tienes que estar bien para dar lo mejor de ti mismo y poner tu mejor esfuerzo en las cosas que haces.
Con todo esto quiero exponer mi sentir hacia ser inmigrante y es algo muy fuerte para las personas que en algún momento lo hemos intentado. Ser inmigrante no significa no querer a tu país ni tampoco optar por la salida más fácil. Significa que estas agotando todas tus posibilidades de surgir y ver tus sueños hechos realidad, y estas apostando por la última o casi la última opción que te queda.
No conozco a alguien que quiera irse escapando y que tenga la mentalidad de volver cuando otros hayan arreglado este peo. Inclusive tampoco conozco a nadie que se vaya y que quiera volver después de que sus sueños se están haciendo realidad en otro lado y muchas veces ese “otro lado” termina haciéndote sentir que perteneces ahí y que ese lado te pertenece. Tal como le paso a mis abuelos con Venezuela. País que dejaron atrás con lágrimas en los ojos y más sentimientos bonitos que fracasos.
NO está mal el documental, NO está mal que quieran exponer un sentir de la juventud venezolana, NO está mal que quieran decirle al mundo que Venezuela está en caída libre de un precipicio sin paracaídas esperando que Superman llegue a salvarnos. ESTÁ muy mal que los entrevistados en el documental no representen el verdadero sentir de los jóvenes venezolanos, ESTÁ muy mal que hasta para hacer algo serios en Venezuela tenemos que tomarnos el tema como si fuera la joda de turno, ESTÁ muy mal que lo que sigue saliendo al exterior es la mierda de nosotros, porque si tanto queremos a nuestro país y estamos expresando los motivos por lo que nos vamos busquemos motivos reales, justificados y que representen ese sentimiento de necesidad de algo mejor porque no podemos cambiarlo.
Digamos que los jóvenes sin ayuda no podemos comprar una vivienda. Digamos que con los sueldos que ganamos somos maestros de la supervivencia. Digamos que tenemos que endeudarnos toda la vida con una clínica si nos enfermamos y no tenemos un seguro, porque no confiamos en hospitales. Digamos que no podemos confiar en los organismos de seguridad del país porque está demostrado que en muchos casos son peores que la delincuencia que nos castiga a diario. Digamos que no confiamos en la educación que recibirán nuestros hijos, o que no confiamos en la educación que reciben algunos profesionales. Digamos que no confiamos en tener un futuro justo porque la justicia esta a manos del que tiene más dinero. Digamos que somos un país castigado por la inflación. Digamos cualquier cosa real que se nos ocurra que verdaderamente afecte nuestro desarrollo como individuos y mate los sueños que tenemos.
A este punto coincido con muchas personas acerca del tema. Son 17 minutos de patadas en las bolas porque un tema tan importante para nosotros lo vemos como algo básico y no logro explicarme como jóvenes venezolanos de 20 años tienen mentes tan vacías para expresar un sentir tan importante para todos nosotros.
Alguno de ellos logrará irse papi y mami les pagarán los másteres fuera, el alquiler del piso y los servicios, trabajaran en alguna empresa porque el máster se los exigirá, y vivirán con otros problemas distintos a los de Venezuela pero cuando vean que la inseguridad no es algo grave, que los jóvenes afuera tienen oportunidad de valerse por si mismos, que puedes tener una familia, darle una educación digna a tus hijos y no enfermarte y morir de la preocupación en vez de la enfermedad, apuesto desde ya, a que ninguno vuelve a Venezuela como algunos de ellos dicen. Y no por no querer a Venezuela sino por querer vivir…
Espero que la burla que han tenido los desarrolladores del corto les sirva de escarmiento y aprendizaje, las cosas se deben hacer bien, y si te quieres ir de aquí o de donde estés piensa los motivos reales, defiéndelos con bases y busca la mejor manera de solucionarlos. Siempre existirán opiniones divididas de todo porque para todo hay, por lo menos 2 versiones pero no queden como idiotas nuevamente, con testimonios vacios e irrelevantes y mucho menos cuando todos los que vivimos aquí conocemos de primera mano lo que pasa y no podemos taparlo.
A mis lectores no muchos pero algunos…
Se les quiere
YO
PD Para los que no han visto el corto en cuestión aquí el link http://www.youtube.com/watch?v=GtHgMqtMHLo